| ¿Cuántas empresas brindan a sus clientes una atención memorable? ¿Cuantas experiencias de compra memorables puedes recordar a lo largo de tu carrera como consumidor? ¿Muy pocas verdad?
Los empresarios sabemos que para que el cliente regrese ya no alcanza con ser correctos sino que hay que superar sus expectativas, sorprenderlo, mimarlo hasta el extremo que sea posible. Porque el cliente tiene tantos proveedores para elegir, que ofrecen tal cantidad de cosas semejantes que el trato es precisamente lo que hará la diferencia. Pero sin embargo, ¿cuántos hacemos lo que hay que hacer para que nuestros clientes tengan esa experiencia memorable con nuestros productos o nuestro servicio? Quizás algunos no tienen tan claro lo que deben hacer. Quizás otros tienen tantas cosas urgentes que hacer día tras día que olvidan lo realmente importante: cuidar a sus clientes tanto como a sus ahorros, porque el cliente es un capital volátil que al menor descuido ¡se va con la competencia! Pues bien, si no tienes contacto con tu cliente final porque vendes tus productos a través de un distribuidor, fíjate por ejemplo facilitarle la vida al cliente con un packaging amigable, fácil de abrir (no como el de tantas galletitas que hay que ser ingeniero para encontrarle la apertura), con buenas instrucciones de uso, preparación o sugerencias de aplicaciones. Preocúpate de saber lo que piensan tus clientes de tu producto (incluyendo encuestas con incentivos o premios para quien la responda), busca la manera de encontrar instancias de contacto directo para chequear si están satisfechos con tu cadena de distribución, por ejemplo. Si tienes atención directa a tu cliente fíjate la actitud de los colaboradores que tratan con el cliente ¡capacítalos, estimúlalos, valóralos y escúchalos! ¡El trato que tu les dispenses será el trato que le dispensen a tus clientes! Esa gente es la imagen de tu empresa, invierte en ellos, instrúyelos sobre técnicas no invasivas de venta, sobre relaciones humanas, sobre negociación e inteligencia emocional, pues todas estas disciplinas en conjunto son las que contribuyen a aumentar la venta. Establece metas que puedas controlar tú y ellos y escucha lo que tengan para decirte pues la fuerza de venta o la gente que tienes en contacto con tus clientes es como tu médico, puede curarte, o puede dejar que te mueras. |
| Última actualización el Jueves 27 de Octubre de 2011 10:14 |









